viernes, 13 de junio de 2008

AA: Antituarinos (II)

El director del diario 20minutos, el Sr. Arsenio Escolar, es un declarado anti-taurino, y en su periódico frecuentemente lo hace saber. Recientemente en su blog hace referencia a un artículo en el diario Público, del Sr. Fernando Álvarez; el texto es un post enumerando hasta 9 razones para la abolición de las corridas de toros. Podríamos enseñarle a estos dos personajes, por ejemplo, una faena de Curro Romero o Finito (por decir dos de mis toreros preferidos), u otro cualquiera, para que intentaran comprender, pero seguramente fracasaríamos en el intento y es que no hay mayor ciego que el que no quiere ver. Aún así, voy a intentar rebatir sus argumentos con un lenguaje sencillo por si acaso quisieran ver y comprender:
  1. El toro sí sufre durante las corridas. Los estudios científicos del profesor Illera, catedrático de la Facultad de Veterinaria de Madrid, demuestran que el toro no sufre durante la lidia, y cuando más estrés manifiesta es cuando va en el camión, desde la dehesa a la plaza, en un recinto muy pequeño, pero cuando está luchando en la plaza se encuentra haciendo algo para lo que genéticamente está muy bien dotado y no experimenta sufrimiento. Pero si consideramos que a mayor sufrimiento mayor estrés, también sufren enorme estrés los deportistas, los opositores, los estudiantes ante un examen, etc.
    El toro de lidia tiene un genoma que lo hace especialmente dotado para la pelea y por tanto cuando esta peleando no sufre. Quien si sufre, y mucho, son los peces cuando son sacados de su medio natural, el agua, y tienen una muerte lenta que dura horas o incluso días. También sufren los animales en cautividad (granjas de cerdos, de gallinas, etc.) porque se les obliga a vivir en un ambiente que no es el suyo natural; pero no he oído a los anti-taurinos manifestarse por ello. Esto que hemos explicado superficialmente está demostrado científicamente, y no es cuestión de opinión, al igual que no lo era que la tierra es redonda y no plana. Pero ¿por qué les molestan especialmente las corridas de toros? Quizá alguno quiera explicarlo.
  2. El toro no disfruta de una especial buena vida ni de una muerte digna. Usted señor no sabe lo que está diciendo, ni ha visto nunca como vive el toro en la dehesa durante cuatro años; recibe todo tipo de cuidados alimenticios, sanitarios , etc., en plena libertad, y luego en 15-20 minutos lucha , antes de morir, para lo que, repito, está muy bien dotado, como ningún otro animal en la naturaleza.
    Sobre la muerte digna decir que primero, tendríamos que saber que es dignidad. Según la RAE la dignidad es la “Excelencia”, “Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo”. Bajo mi punto de vista, el toro bravo llega a la excelencia en la lucha, puesto que es un animal dotado por la naturaleza para ello; por lo tanto su muerte es digna. El toro muere luchando y no como otros animales en un matadero, es más tiene la posibilidad de salvar su vida si es especialmente bravo; es una muerte digna.
  3. La supresión de la lidia no implica la extinción del toro bravo ni de su hábitat. No la implica, pero desde luego la acerca. ¿Acaso existe el toro más o menos bravo, en los lugares de donde proceden sus ancestros (Centro Europa o el Mediterráneo no español ni francés)? El toro de lidia no es adecuado para la producción de carne ni de leche, ni para el trabajo, por tanto si no hubiese corridas quizás quedaría alguno para exhibirlo en un Zoológico. Ciertamente su hábitat no se extinguiría, se dedicaría a otra cosa tal vez menos ecológica, sustituyendo las inmensas dehesas donde son criados, salvajes e indómitos, por instalaciones de ganadería industrial, como dice Francis Wolff (Catedrático de Filosofía de la Sorbona en París).
  4. El sufrimiento de los humanos y otros seres no justifica la tortura del toro en la plaza. La palabra tortura significa “grave dolor físico o psicológico, infringido a alguien con el fin de obtener de él una confesión”. El toro bravo no es animal racional, por lo que no podemos aceptar que se califique la lidia como tortura. Por desgracia, tortura es lo que ocurre aún hoy día en muchos regímenes.
  5. La existencia de otros espectáculos agresivos no disculpa la agresión en la lidia. A ¿qué otros espectáculos se refiere este señor? Las corridas de toros no necesitan disculpa de nada ni de nadie. No consideramos que ello sea un argumento a favor de las corridas de toros.
  6. El aspecto artístico y tradicional de la lidia no justifica su componente sádico. Volvamos a la RAE, Sadismo es “Crueldad refinada, con placer de quien la ejecuta”, “Acción cruel e inhumana”, es decir “Falto de humanidad”, y por tanto de “Sensibilidad, compasión de las desgracias de nuestros semejantes”. No entiendo que este señor se considere semejante a un animal irracional, cuando nuestros semejantes son el resto de la humanidad, y como humanos nos comportamos y no como animales irracionales (recomiendo la lectura de “La corrida y nuestros deberes hacia los animales”, de nuevo de Francis Wolff).
    El torero y los aficionados no sentimos placer porque el toro, ni ningún animal sufra, al contrario nos emocionamos viendo como un animal bravo es capaz de seguir luchando hasta la muerte y como un hombre es capaz de jugarse la vida para expresar su sentimiento, su arte ante el toro, cosa que no ocurre con ninguna otra actividad artística. Nadie más que los taurinos ama al toro.
  7. La lidia no es una seña adecuada de identidad de España. Por supuesto que si lo es, aunque no sea la única. Aquí nació la fiesta nacional, mal que le pese a este señor, y todos los artistas relevantes de la historia de nuestro país, nación o patria, han ensalzado la fiesta nacional; cómo olvidarnos de pinturas como las de Goya, poesía como la de García Lorca, composiciones musicales como los pasodobles, , etc. Mal va el país que renuncie a su propia identidad y cultura. Como usted probablemente sabrá, Ortega y Gasset dijo que no se podía comprender la historia de España desde 1650, si no se conocía la historia de las corridas de toros. El filoso francés Francis Wolff, antes citado, señala que la Fiesta de los Toros es uno de los dones de España a la cultura europea, que es un bien ético y moral. Y para García Lorca, la Fiesta de los Toros era la más culta del mundo.
  8. El beneficio económico de la lidia está manchado de sangre. ¿Qué quiere decir con ello? Si así fuese, todo aquello que signifique la muerte de un animal estará manchado de sangre. ¿De que está manchada la trata de blancas y todo el negocio de la prostitución? Este negocio es anunciado diariamente por casi todos los periódicos, lo que les supone grandes ingresos económicos, y alguno de ellos como “El Periódico de Cataluña” ó “Público” ha decidido no informar de toros, pero sigue lucrándose con los antes mencionados anuncios. Y la industria del tabaco manchada con la sangre de los enfermos, etc., etc. Este argumento es tan demagógico que podríamos seguir citando un sin fin de ejemplos.
  9. La oposición a la lidia ha sido una constante en la historia de España. Si que lo ha sido, pero también lo ha sido su continuidad y expansión (hispano-américa y Francia), nadie ni siquiera El Papa pudo abolir la fiesta mas española de todas, desde Barcelona a Cádiz, desde Bilbao a Valencia, desde Pontevedra hasta Almería.

Además de hasta lo ahora expuesto, recordar que en varias ocasiones la plataforma anti-taurina ya ha perdido toda la razón cuando se manifiestan insultando, agrediendo física y verbalmente a los aficionados (por su puesto que no digo que este sea su caso); pero hemos tenido que ver a personas acudir a un hospital, tras ser agredidos por los anti-taurinos, cuando pretendían entrar en la plaza. Desde este artículo pedir a los anti-taurinos un poco de respeto, como nosotros tenemos con ellos.

Para finalizar, creemos que el principal problema radica, como dice el Catedrático Francis Wolff, en que estamos en un proceso “de empobrecimiento del razonamiento moral: por reducción de todas las especies animales al “Animal”, reducción de la animalidad a su disneylandialización …”. Es decir, la sociedad actual pretende dotar de cualidades humanas a determinadas especies animales: perros, gatos, y ahora le toca el turno al toro bravo (paradójicamente nadie defiende a pollos, ocas, cerdos, etc.).

A estas personas “acomplejadas” (con complejos morales sobre la lidia del toro bravo por “sus semejantes los taurinos”) con la fiesta de los toros, les recomiendo leer “La Filosofía de la Corrida”, del mencionado filósofo francés; dejo un enlace a un pequeño extracto en castellano aquí y para quien pueda y quiera leerlo en francés aquí.
Por último y con todo respeto, creemos que sus argumentos en contra de la Fiesta de los Toros son bastante pobres.